martes, 21 de junio de 2011

Agustín de Iturbide y la Iglesia


Agustín de Iturbide es reconocido como un personaje trascendente en la historia de México, sin embargo, la historia oficial casi lo ha situado "del lado de los malos", por el hecho de que fué el primer emperador, y opuesto a las ideas federalistas y liberales, que ya se dejaban sentir.

Como aficionado a la historia, pues no soy experto, me gustaría compartir algunas referencias a hechos históricos, recogidos de algunos libros y revistas, así como reflexiones personales, acerca de este personaje, y su relación con la iglesia católica mexicana (quizá lo que menos se le perdona).

A principios de la década de 1820, el virreinato de la Nueva España enfrentaba el problema, ya añejo, de la insurgencia, y que parecía no tener fin, ante un movimiento armado que utilizaba la gerra de guerrillas como principal estrategia. Los rebeldes ciertamente, no podían ganar, pero parecía que tampoco podían ser extintos. Por aquel entonces, el ejercito realista era comandado por Agustín de Iturbide.

Por otro lado, en España, se promulgaba la constitución de Cádiz, que aplicaba tanto a la península, como a las colonias que aquel país tenía en el mundo. Pero dicha constitución era de corte liberal, y entre otras cosas, hacía una clara separación de la iglesia y el estado, y concedía la libertad de creencias religiosas. Digamos que la constitución de Cádiz era "peligrosa" para la iglesia y otros grupos privilegiados.

Aquí es donde se vincula a Agustín de Iturbide con la iglesia. Para impedir la aplicación de la constitución de Cádiz, un grupo de conservadores, liderados por el canónigo Matías Monteagudo, se reunen en el templo de La Profesa de la ciudad de México, y deciden que la solución es independizarse de España. Siendo un país independiente no tenía por que aplicar las leyes españolas. Se determina entonces, que primero se debe pacificar el país, neutralizando al último bastión insurgente, comandado por Vicente Guerrero. Agustín de Iturbide es el hombre. Recibe todo el apoyo para enfrentar, y de ser necesario, pactar con Guerrero, con tal de traer la paz al país.

Es así como el 10 de febrero de 1821, en el poblado de Acatempan, ubicado en el actual estado de Guerrero, se alían los ejércitos de Iturbide y Guerrero, tras el hitórico "abrazo de Acatempan". Se forma un nuevo ejército llamado ejército Trigarante, pues ofrecía al país tres garantías: Religión, Unión, Independencia. Religión en primer lugar.

El nombre de Matías Monteagudo aparece en el grupo de firmantes del Acta de Independencia, y fue integrante de la Junta Provisional de Gobierno, que más tarde designaría emperador a Iturbide.

La no aplicación de las reformas planteadas en la constitución de Cádiz, retrasó el progreso del país. Si la independencia no se hubiera logrado en los tiempos y términos requeridos por el Plan de La Profesa, estoy seguro, que la fisonomía de México sería hoy, muy distinta.

Iturbide es visto como un héroe por algunos grupos de la iglesia, sobre todo por los Caballeros de Colón (http://caballerosdecolonenmexico.blogspot.com/2009/09/misas-en-honor-del-emperador-de-mexico.html). En el frente del templo parroquial de la ciudad de Tequila, Jalisco, me llamó la atención una placa conmemorativa del centenario de la consumación de la Independencia (la placa se colocó aparentemente el 27 de septiembre de 1921).

¿Es Iturbide un prócer o un detractor del desarrollo de nuestro país? ¿Bueno o malo? No lo sé, lo cierto es que su innegable relación con la iglesia católica determinaría el rumbo del país durante la mayor parte del siglo XIX.

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